Qué es un Seiko Mod y por qué cuesta 300 € y no 3.000
Un Seiko Mod es un reloj personalizado que ensamblamos a mano, pieza por pieza, sobre un movimiento Seiko auténtico. Partimos de un calibre original de Seiko y construimos alrededor una caja, una esfera, unas agujas y un brazalete elegidos uno a uno. El resultado no sale de ninguna fábrica: sale de una mesa de trabajo.
¿Es una copia o una falsificación?
No. Una falsificación intenta hacerse pasar por otra marca y engañar al comprador. Un mod es lo contrario: es una pieza construida a medida, que no lleva el nombre de nadie más y que se vende diciendo exactamente lo que es. La cultura del modding lleva décadas en la relojería y tiene una comunidad enorme, precisamente sobre calibres Seiko por su fiabilidad y su facilidad de intervención.
Nuestro compromiso con la calidad
Fabricamos las cajas en acero inoxidable, y el grado depende del modelo. La mayor parte del catálogo monta 316L, el estándar de la relojería: resistente a la corrosión y duro de rayar. Las líneas Seikmariner, Hubleiko y GS montan 904L, un acero más denso y con más cromo, que es el que emplean algunas manufacturas de alta relojería y que admite un pulido más profundo. En la ficha de cada reloj te decimos cuál lleva.
El cristal que protege la esfera es de zafiro en prácticamente todo el catálogo: garantiza claridad y resistencia a los arañazos, y la diferencia con un cristal mineral se nota a los seis meses de uso. Tres modelos concretos montan acrílico, porque es el cristal que llevaba el diseño original al que rinden homenaje; también lo indicamos en su ficha.
Hecho a mano
Cada reloj se ensambla a mano en nuestro taller de Salamanca. Es un proceso meticuloso que asegura que tu reloj no sea solo un instrumento para medir el tiempo, sino una pieza cuidada en cada detalle.
El motor: los movimientos que montamos
La mayoría de nuestros relojes funcionan con el Seiko NH35, conocido por su fiabilidad y por lo fácil que resulta intervenirlo. Tiene una reserva de marcha de 41 horas, así que sigue funcionando aunque lo dejes fuera de la muñeca un día o dos. En los modelos de corazón abierto montamos el NH38, que deja ver el volante desde la esfera; en los GMT el NH34; en algunos modelos de vestir el Miyota 8215 o el 8285; y en los cronógrafos el VK63 mechaquartz.
¿Cuánta precisión tienen?
Depende de si el modelo es automático o de cuarzo, y conviene saberlo antes de comprar.
Los automáticos —Seiko NH y Miyota— se mueven entre −10 y +15 segundos al día. De fábrica estos calibres salen con una tolerancia de −20 a +40 s/día; nosotros comprobamos y ajustamos la marcha de cada reloj en el taller antes de enviarlo, así que llegan bastante mejor que de origen. Aun así, conviene decirlo claro: un reloj mecánico no es un instrumento de precisión absoluta, y esa desviación es normal y forma parte de lo que es un automático.
Los cronógrafos mechaquartz y los modelos de cuarzo llevan la hora con un módulo de cuarzo, así que su desviación se mide en unos 20 segundos al mes, no al día. Son con diferencia los más exactos del catálogo.
En la ficha de cada reloj indicamos qué movimiento monta.
¿Por qué cuesta 300 € y no 3.000?
Porque no pagas la marca. Pagas el material —acero inoxidable, zafiro, movimiento Seiko— y el trabajo de quien lo monta. No hay campañas de publicidad millonarias, ni boutiques, ni cadena de distribución con tres márgenes por encima. Y tampoco cuesta 80 € como en un marketplace asiático, porque las piezas están seleccionadas una a una, el montaje es artesanal y detrás hay una garantía española de un año.
Y si algo falla
Un año de garantía sobre defectos de fabricación, montaje y estanqueidad, y 14 días para devolverlo. Respondemos nosotros, desde Salamanca, sin aduanas ni intermediarios.